Calidad del Aire

Existe evidencia científica de que la calidad del aire que nos rodea influye decisivamente en nuestra salud respiratoria.

Los contaminantes ambientales, tanto en los espacios exteriores como en los interiores de lugares de trabajo, de estudio y hogares, son causantes y agravantes de las enfermedades respiratorias, además de originar otras patologías.

Un adulto respira de media unos 10.000 litros de aire al día. Aire que en muchas ocasiones contiene sustancias contaminantes, es decir, aquellas que en una concentración determinada pueden causar daños en el organismo humano al actuar sobre la mucosa de nariz y bronquios y producir inflamaciones de las vías aéreas y cambios en la función pulmonar.

La contaminación del aire y sus efectos sobre la salud de las personas

CONTAMINACIÓN DEL AIRE EXTERIOR

La principal fuente de contaminación del aire exterior es la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas). La industria, los vehículos a motor, la generación de electricidad, la quema de residuos y la agricultura son alguna de las actividades más contaminantes.

Los principales agentes contaminantes del aire que respiramos son:

  • Ozono: beneficioso en la parte alta de la atmósfera, pero contaminante en la baja atmósfera.
  • Dióxido de nitrógeno.
  • Monóxido de carbono.
  • Dióxido de azufre.
  • Partículas líquidas y sólidas de sustancias orgánicas o inorgánicas que se encuentran en suspensión en el aire.

CONTAMINACIÓN DEL AIRE INTERIOR

El aire de los espacios cerrados puede contener varios tipos de contaminantes por liberación de gases y material particulado en función de su origen:

  • Químico:
    • Productos de combustión (cocinas, calefacción, estufas, hornos).
    • Materiales de construcción (asbestos, fibra de vidrio en aislantes, soldaduras de plomo, pinturas sintéticas) limpieza y muebles (pueden ser origen de compuestos orgánicos volátiles como formaldehido, benceno o tolueno).
  • Físico: principalmente el radón, gas radiactivo procedente de la desintegración del uranio en la tierra, que se filtra a través del suelo y si difunde por el aire, concentrándose en espacios cerrados.
  • Biológico: en especial, ácaros del polvo, hongos y endotoxinas bacterianas presentes en el polvo.

EFECTOS DE LA CONTAMINACIÓN

Según datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que la contaminación ambiental exterior causa unos 4,2 millones de muertes prematuras al año en todo el mundo, mientras que otras 3,8 millones tienen su origen en la mala calidad del aire interior.  En España, son 10.000 las muertes anuales atribuibles a la contaminación.

Cerca del 20 por ciento de las muertes atribuibles a la contaminación atmosférica se deben a Epoc o infecciones respiratorias agudas. Asimismo, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la OMS determinó que la contaminación del aire exterior es carcinógena para el ser humano, y que las partículas del aire contaminado están estrechamente relacionadas con la creciente incidencia del cáncer, especialmente el cáncer de pulmón.

Los efectos de la contaminación del aire son especialmente perjudiciales para las personas que padecen enfermedades respiratorias crónicas, como asma o EPOC, aumentando en ellos el riesgo de sufrir crisis y exacerbaciones, así como en niños y personas mayores. Igualmente, en la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2 se ha comprobado que los contaminantes ambientales aumentan la incidencia de la COVID19 y la mortalidad por neumonías asociadas a esa enfermedad.

El 35% de los españoles y 9 de cada 10 personas en el mundo respiran aire contaminado. La mayoría de los habitantes de ciudades europeas están expuestos a niveles de contaminación atmosférica superiores a los recomendados por la OMS. Madrid y Barcelona ocupan los primeros lugares de las ciudades más contaminadas de Europa.

Posicionamiento de Fenaer sobre la contaminación del aire

La contaminación ambiental es un problema global de salud pública y requiere, por lo tanto, de respuestas globales.

FENAER considera imprescindible y urgente actuar con para reducir la polución, tanto a través de la adopción de medidas decididas por parte de los gobiernos como de cambios en los comportamientos de la población a nivel individual. Asimismo, es necesario articular mecanismos de información puntual sobre la calidad del aire y las medidas de protección de las personas más vulnerables.

Las demandas se FENAER en este ámbito se concretan en:

  • Cumplimiento las directrices de la OMS sobre calidad del aire, más exigentes que las de la Comunidad Europea.
  • Compromiso de gobiernos, industria y sectores privados para reducir la polución.
  • Fomento del uso de tecnologías y fuentes de energía limpias.
  • Optimización del funcionamiento de los transportes públicos colectivos y promoción de su utilización.
  • Intensificación de las acciones de concienciación de la población sobre la necesidad de adoptar actitudes y comportamientos respetuosos con el medio ambiente.
  • Refuerzo de las exigencias y vigilancia sobre uso de materiales no contaminantes en la construcción.
  • Mejora y extensión de los canales de información a los ciudadanos sobre el estado de la calidad del aire, aprovechando las nuevas tecnologías, ofreciendo información diaria clara y comprensible e incluyendo recomendaciones para la protección de las personas más vulnerables, como los enfermos respiratorios.
  • Desarrollo de programas de educación de los pacientes respiratorios y con patologías de riesgo, así como de divulgación en los colegios, sobre la importancia de la calidad del aire para la salud y los riesgos de la contaminación.