En 1980, la Organización Mundial de la Salud declaró oficialmente erradicada la viruela. Fue la primera enfermedad humana eliminada por completo gracias a una vacuna, y uno de los mayores logros de la salud pública en toda la historia. Aunque no se trata de una infección respiratoria primaria, sus complicaciones pulmonares fueron frecuentes y graves, y su erradicación cambió para siempre la relación entre vacunación y enfermedad.
La viruela había causado sufrimiento durante siglos. Su eliminación no fue fruto del azar, sino del trabajo conjunto de países, profesionales sanitarios, sistemas de vigilancia y estrategias de inmunización en anillo que permitieron cortar la transmisión allí donde aparecían los casos. La campaña global de vacunación iniciada en 1967 fue un ejemplo excepcional de coordinación internacional.
Vacuna eficaz
El valor de este hito va más allá de la enfermedad concreta. La erradicación de la viruela demostró que una infección humana puede desaparecer del planeta si existe una vacuna eficaz, voluntad política sostenida y confianza pública suficiente para aplicar la estrategia de forma amplia. Es una lección histórica que sigue vigente cada vez que se discute el valor de la vacunación.
Desde el punto de vista clínico, la viruela también podía afectar al sistema respiratorio. Las neumonías asociadas y las formas graves con afectación pulmonar contribuían a la mortalidad, y algunas secuelas en supervivientes incluían fibrosis residual. Sin embargo, su mayor legado hoy es otro: la prueba de que la prevención puede ganar la batalla a la enfermedad.
Una victoria colectiva
Hablar de la viruela erradicada es hablar de una victoria colectiva de la ciencia. Y también de una invitación a no olvidar que ese logro no fue instantáneo: requirió décadas de esfuerzo y una convicción compartida en el poder de las vacunas.
Este texto forma parte de la campaña que Fenaer lleva a cabo en redes con motivo de la Semana Mundial de la Inmunización, una acción en la que la Federación cuenta con el apoyo no condicionado de las compañías Sanofi, Pfizer y Chiesi.

0 comentarios
Trackbacks/Pingbacks