Asma

El asma

El asma es una de las enfermedades respiratorias de mayor prevalencia. Es una patología crónica que puede afectar a niños y a adultos e influye de distintos modos en la vida de las personas que la padecen, según la gravedad, el seguimiento del tratamiento farmacológico indicado y las medidas que se adopten para evitar los posibles desencadenantes..

El asma afecta a los bronquios. Se caracteriza por la inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias y la disminución del flujo de aire en los pulmones.

Las causas y desencadenantes del asma son muy variadas. Aprender a identificarlas es importante para mantenerla bajo control.

Dependiendo de la gravedad, el asma puede disminuir la calidad de vida de las personas afectadas, influir en sus actividades diarias, relaciones sociales o en el ámbito laboral, lo que muchas veces deriva en consecuencias psicológicas.

Aunque no tiene cura, en la mayoría de los casos el asma puede tratarse y mantenerse controlada. Para ello es imprescindible un buen conocimiento de la enfermedad y de su tratamiento, y también mantener un estilo de vida saludable que incluya el ejercicio físico regular.

 

VIVIENDO CON ASMA
VIVIENDO CON ASMA GRAVE
Síntomas del asma

Los síntomas del asma pueden ser diferentes en cada persona. No todas las personas con asma experimentan todos ellos, ni con la misma frecuencia o intensidad.

Algunos pueden aparecer durante la noche, con el ejercicio físico, la exposición al frío, emociones fuertes (ansiedad, estrés) o contacto con alérgenos (sustancias que provocan reacciones alérgicas).

  • Sensación de falta de aire o dificultad para respirar, que empeora, por ejemplo, con el ejercicio físico.
  • Jadeos.
  • Tos seca o con moco, a menudo durante la noche.
  • Sibilancias o pitidos al respirar.
  • Sensación de opresión o tirantez en el pecho.
¿Qué pruebas se utilizan para diagnosticar el asma?

Para diagnosticar el asma inicialmente su médico elaborará o revisará su historia clínica y realizará una exploración física que descarte la existencia de otras patologías.

Le preguntará por la frecuencia y las situaciones en las que padece los síntomas, por si Ud. mismo reconoce ya algún desencadenante. Si sospecha que padece asma es recomendable que analice estas cuestiones antes de acudir a la cita con su médico, porque le ayudará mucho a diagnosticar e identificar el tipo y características de su asma, si fuera el caso.

Si su médico cree que puede haber un diagnóstico de asma puede indicarle la realización de pruebas de función pulmonar, pruebas cutáneas de alergias, análisis de sangre y pruebas de esfuerzo.

 

PRUEBAS DIAGNÓSTICAS DEL ASMA
  • Pruebas de función pulmonar, entre ellas la espirometría, para medir el flujo de aire. Puede ser simple o también administrándole un broncodilatador para comprobar la diferencia entre los resultados.
  • Pruebas de provocación, mediante sustancias desencadenantes del asma o la realización controlada de ejercicio físico (prueba de esfuerzo). Mediante estas pruebas su médico podrá comprobar si la medicación o el esfuerzo provocan obstrucción de sus vías respiratorias.
  • Pruebas cutáneas de alergia, conocidas como test Prick.
  • Análisis de sangre, para comprobar el nivel de anticuerpos IgE y si existe incremento de eosinófilos.
  • Radiografía de tórax.
  • Análisis de esputo.
  • Pruebas de marcha o esfuerzo, que su médico puede valorar indicarle para conocer su resistencia al ejercicio.
Causas, desencadenantes y factores de riesgo del asma

Existen diversas causas y desencadenantes del asma, así como factores de riesgo.

Algunas personas tienen predisposición genética a padecer asma. En otras, el asma puede deberse a factores ambientales.

Entre los factores de riesgo están los antecedentes de asma en familiares directos, la obesidad, la predisposición a padecer alergias (atopía, rinitis o conjuntivitis alérgicas) o la exposición a productos químicos o sustancias irritantes respiratorias en el ámbito laboral. El nacimiento prematuro y el tabaquismo materno durante la gestación se consideran también factores de riesgo, así como el consumo propio de tabaco, o ser fumador pasivo. La contaminación del aire también es un factor de riesgo.

 

FACTORES DESENCADENANTES DE ASMA
  • Virus respiratorios.
  • Algunos medicamentos.
  • Reacción alimentaria.
  • Contacto con alérgenos (ácaros del polvo, hongos, humedad, polen, alimentos, mascotas)
  • Moho y humedades.
  • Sustancias irritantes (pinturas, barnices, perfumes, aerosoles, disolventes).
  • Productos de limpieza y desinfección.
  • Exposición al aire frío o cambio brusco de temperatura.
  • Ejercicio físico inapropiado y/o descontrolado.
  • Emociones (estrés, ansiedad, risa o llanto).
  • Fumar o respirar humo de tabaco.
  • Humo de combustión de madera, carburantes o aceites.
  • Contaminación del aire.
  • Plagas (cucarachas, roedores).
Las personas con asma deben intentar reconocer cuáles son sus
desencadenantes para evitarlos siempre que sea posible.

 

Tipos de asma

El asma se clasifica en función de características muy variadas.

Quizá oiga hablar a su médico de los fenotipos del asma, que es como se denominan las distintas variantes y que pueden influir en el tipo de tratamiento que se le indique a los pacientes, tanto farmacológico como de medidas a adoptar.

Inicialmente el asma puede clasificarse según los factores que la desencadenan. Los factores extrínsecos o medioambientales hacen referencia a la hipersensibilidad de algunas personas a alérgenos presentes en el ambiente, que desencadenan un tipo de asma que suele manifestarse ya en las primeras etapas de la vida. Los intrínsecos se refieren al asma no alérgica, como la causada por la exposición a infecciones respiratorias, la menstruación y algunos trastornos psíquicos, y que suele ser de aparición más tardía en la vida. Un mismo paciente puede padecer uno de ellos solo o los dos a la vez.

La edad de comienzo, el nivel de gravedad, la predisposición o no a exacerbaciones frecuentes, la resistencia a esteroides o la obesidad, son algunos de los factores que valorará su médico para acotar el tipo de asma que padece.

 
TIPOS DE ASMA SEGÚN LA FRECUENCIA E INTENSIDAD DE LOS SÍNTOMAS
  • Asma intermitente. Los síntomas se producen menos de una vez por semana y una o dos veces al mes por las noches. Las exacerbaciones son breves y los síntomas no interfieren en el descanso nocturno o en la realización de las actividades del día a día.
  • Asma leve persistente. Los síntomas se producen  más de una vez por semana (pero menos de una vez al día) y más de dos veces al mes por las noches. Los síntomas limitan de un modo ligero la realización de las actividades diarias o el descanso nocturno.
  • Asma moderada persistente. Los síntomas se producen diariamente y más de una vez por semana por la noche. Los síntomas limitan algunas actividades diarias e interfieren en el descanso nocturno.
  • Asma grave persistente. Síntomas diarios y exacerbaciones frecuentes. Los síntomas nocturnos son también frecuentes. Limitan la realización de las actividades diarias, la realización de actividad física e interfieren en el descanso nocturno.

 

TIPOS DE ASMA SEGÚN EL FACTOR DE RIESGO O DESENCADENANTE 

Entre las clasificaciones que se utilizan está la de identificar el asma en función del factor desencadenante o factores de riesgo, teniendo en cuenta que en casos pueden darse uno de ellos o varios.

  • Asma alérgica, que se desencadena por hipersensibilidad a alérgenos ambientales. Es la más común y la que suele afectar desde la edad pediátrica.
  • Asma no alérgica. No se vincula a la exposición a alérgenos y aparece en adultos. Los primeros síntomas pueden aparecer tras una infección respiratoria aguda.
  • Asma por sensibilidad a medicamentos. Las exacerbaciones se producen como respuesta al ácido acetilsalicílico y antiinflamatorios no esteroideos.
  • Asma laboral. Se refiere al asma provocada por el contacto con sustancias químicas o irritantes de las vías respiratorias presentes en el entorno laboral. Entre otros, puede darse en personas que trabajan en fábricas de productos químicos (productos de limpieza, medicamentos), granjas, talleres de mármol, metal o madera y otros. El asma laboral está provocada por la exposición a polvo, vapor, gas o humo presentes en el lugar de trabajo
  • Asma asociada al reflujo gastroesofágico. El reflujo gastroesofágico puede empeorar el asma o desencadenar exacerbaciones, tanto en niños como en adultos.
  • Asma asociada a sulfitos, utilizados como conservantes alimentarios.
  • Asma inducida por el ejercicio físico, provocada por el esfuerzo.
  • Asma inducida por alergia a alimentos

La forma y desencadenantes del asma pueden modificarse a lo largo de la vida.

 

Es muy importante responder fielmente a las indicaciones de sus médicos y cumplir con las revisiones.
El asma debe ser evaluada de forma regular para poder adaptar los tratamientos
en función de la evolución, la clínica y la respuesta al tratamiento.
Mantener el asma controlada resulta vital para su salud respiratoria.
Asma grave

El asma grave es un asma de difícil control a pesar de seguirse adecuadamente el tratamiento farmacológico. Los síntomas se padecen todos los días y noches y afecta a todos los planos de la vida diaria. Los pacientes necesitan dosis elevadas de corticosteroides inhalados y orales, además de otros fármacos. El asma grave puede afectar seriamente a la actividad personal, laboral, o a los estudios escolares y universitarios, de las personas que la sufren. Se denomina asma refractaria o resistente al tratamiento. Los pacientes pueden padecer exacerbaciones graves frecuentes y en casos necesitar hospitalización para superarlas.

 

ASMA DE ORIGEN ALÉRGICO

El asma grave puede ser de origen alérgico. Se estima que entre un 40 y un 50% de los pacientes con asma grave lo son por alergias. En este caso suele comenzar en la infancia.

 

ASMA EOSINOFÍLICA

Alrededor del del 25% de los casos de asma grave son de asma eosinofílica, caracterizada por la elevada presencia de eosinófilos en los bronquios, que provocan la inflamación e hinchazón de las vías respiratorias. En este caso la enfermedad suele manifestarse en la segunda década de la vida. A menudo coincide con rinosinusitis crónica y poliposis nasal.

 

ASMA NO EOSINOFÍLICA

El asma grave puede ser también no eosinofílica, muchas veces vinculada a antecedentes de consumo de tabaco.

Normalmente se llega al diagnóstico de asma grave después de comprobar la frecuencia y gravedad de los síntomas, la adherencia a los tratamientos farmacológicos indicados y el uso adecuado de los inhaladores, entre otros factores. Esto se hace para descartar que la gravedad y frecuencia de los síntomas se deba a razones como la falta de adherencia al tratamiento, una técnica inadecuada de inhalación de los fármacos, existencia de comorbilidades o factores agravantes, o la exposición a factores desencadenantes (tabaco, alérgenos, contaminación, entorno laboral). Así, el asma grave se define como asma difícil de tratar cuando existen causas externas a la propia enfermedad, y asma refractaria al tratamiento, cuando no responde más que parcialmente al tratamiento.

 

Asma infantil

El asma en los niños no es diferente a la de los adultos, pero al tratarse de una enfermedad crónica en la etapa de crecimiento el asma puede generar dificultades añadidas, especialmente si impide que los niños acudan al colegio de modo regular, descansen el tiempo necesario por las noches, jueguen y se relacionen con normalidad, o participen en actividades deportivas.

El asma es la enfermedad más frecuente durante la infancia. Se estima que un 10% de los niños padecen asma. Su gravedad en los primeros años puede marcar su permanencia en el futuro.

 

DIAGNÓSTICO

Hasta que los niños pueden realizar las pruebas de función pulmonar el diagnóstico es complejo y se realiza por la historia y manifestaciones clínicas, además de la realización de pruebas cutáneas de alergia y análisis de sangre. Su médico tendrá en cuenta aspectos como los antecedentes familiares de asma o alergias, infecciones respiratorias o reflujo gastroesofágico, frecuencia y momento de los síntomas, o duración de las crisis, entre otros factores. Se intentarán además identificar las causas o desencadenantes de los síntomas, como la exposición a alérgenos, humo del tabaco, ejercicio físico o contacto con animales domésticos. En la valoración del asma infantil se tiene en cuenta además el impacto que causa en la vida del niño, como el grado de absentismo escolar, su participación en juegos y actividades físicas o la existencia de trastornos del sueño.

 
SÍNTOMA Y CAUSAS DEL ASMA INFANTIL

Muchos niños presentan en sus primeros años de vida síntomas compatibles con el asma sin que ello implique necesariamente que al crecer vayan a padecer esta enfermedad. En muchos casos la confirmación del diagnóstico no llega hasta que los niños pueden colaborar en la realización de las pruebas de función pulmonar, entre los 5 y los 6 años.

La exposición al humo del tabaco es uno de los principales riesgos del asma en la infancia. La contaminación del aire puede ser también un factor causante de asma en los niños.

El tratamiento del asma infantil tiene los mismos objetivos que en el asma de adultos.

 

 

Tratamiento del asma

El tratamiento de su asma incluirá la acción sobre las causas que la desencadenan, además de fármacos broncodilatadores y antinflamatorios que le ayudarán a mantenerla bajo control.

Los tratamientos farmacológicos para el asma pueden ser de mantenimiento o de fondo, y de alivio o rescate.

Es muy importante que se asegure de estar utilizando correctamente los inhaladores. Compruébelo con sus profesionales de la salud.

 
TRATAMIENTO DE MANTENIMIENTO

Los tratamientos de mantenimiento son diarios y de larga duración. Previenen y reducen los síntomas y exacerbaciones y se indican para mantener su asma controlada. Previenen también la pérdida de función pulmonar.

 
TRATAMIENTO DE RESCATE

Los tratamientos de rescate suelen indicarse a demanda. Actúan a corto plazo para prevenir o reducir los síntomas agudos en el momento en el que se producen. Además de ayudarle a superar las crisis, es muy posible que su médico se los indique, por ejemplo, para antes de realizar ejercicio físico.

Para ambos casos será su médico quien decida el mejor tratamiento para su asma, valorando cuestiones como la intensidad y frecuencia de las exacerbaciones y su respuesta a los fármacos. Su médico irá adaptando su tratamiento en función de esas variables y de los resultados que obtenga.

Estos medicamentos se administran mediante inhaladores o nebulizadores que tendrá que aprender a utilizar correctamente. Se usan porque es el mejor modo de que los fármacos alcancen sus pulmones obteniendo además una respuesta rápida. De ahí que resulte imprescindible que las personas con asma aprendan a utilizar los inhaladores. Médicos, equipos de enfermería e incluso farmacéuticos pueden asesorarle para el uso correcto de los inhaladores. Si no los utiliza del modo debido seguramente la medicación no alcanzará sus vías respiratorias como debe, ni en la cantidad debida.

 
TRATAMIENTO DE INMUNOTERAPIA

Para el asma alérgica bien controlada el médico puede también indicar un tratamiento de inmunoterapia con alérgenos, conocido como la vacuna del asma. Se trata de inyecciones subcutáneas que se administran durante un período largo de tiempo y que actúan reduciendo la reacción del sistema inmunitario al alérgeno y, por tanto, reduciendo los síntomas. Este tratamiento no está indicado para personas con asma alérgica grave o de difícil control.

 
TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS

Existen además tratamientos biológicos destinados a los pacientes con asma grave no controlada. Es un tratamiento que se administra a personas con asma grave seleccionadas, de uso hospitalario y bajo control médico regular. Su uso ayuda a controlar el asma y reducir la administración de ciertos tratamientos orales que a largo plazo pueden tener efectos secundarios indeseados. Este tipo de tratamientos, afortunadamente, están en constante desarrollo y se dirigen hacia un abordaje del asma grave de modo personalizado y en función de las características de cada paciente.

 

¿El asma tiene cura?

El asma es una enfermedad  crónica, que perdura a lo largo de la vida. Sin embargo, es posible que los síntomas se reduzcan o incluso desaparezcan en determinados momentos de la vida, sobre todo si se mantienen bajo control los factores que la desencadenan. También es posible que los síntomas se agraven.

El objetivo del tratamiento es mantener el control de la enfermedad y conseguir el equilibrio físico y mental de las personas que la padecen.

Puede mantener su asma bajo control si cumple las indicaciones de sus médicos y acude regularmente a las revisiones. En el caso del asma grave o de difícil control resulta todavía más importante que conozca bien su enfermedad y siga las indicaciones de los profesionales de la salud.

RECOMENDACIONES

Las siguientes recomendaciones le ayudarán a mantener su asma bajo control:

  • Aléjese del tabaco, tanto como fumador activo como pasivo. El tabaco provoca y agrava las patologías respiratorias.
  • Mantenga un peso adecuado y una dieta variada y equilibrada. La alimentación es un factor importante para el control del asma.
  • Identifique y reduzca la exposición a los alérgenos que desencadenan su asma
  • Realice ejercicio físico regular. Consulte con su médico para elaborar el plan de ejercicio que mejor se adapte a su asma y estilo de vida.
  • Intente evitar el ejercicio físico en el exterior en las horas de mayor contaminación del aire. Evite la contaminación siempre que sea posible.
  • Intente mantener su hogar libre de alérgenos y de sustancias que irriten las vías respiratorias.
  • Acuda siempre a las revisiones que le paute su médico.
  • Siga fielmente el tratamiento farmacológico que le indique su médico. Los síntomas del asma pueden variar a lo largo del tiempo dependiendo de muchos factores. Sentirse mejor nunca es razón para abandonar el tratamiento.
  • Asegúrese de que está utilizando correctamente los inhaladores para que la medicación llegue como debe, y en la cantidad que debe, a sus vías respiratorias. Compruébelo regularmente con sus profesionales de la salud
  • Busque ayuda profesional si su asma influye excesivamente en su estado de ánimo.
Prevalencia del asma y otros datos
  • El asma afecta a cerca de 340 millones de personas en el mundo.
  • Alrededor de tres millones de personas sufren asma en España, donde causa más de mil muertes al año, un 80 por ciento de ellas en mujeres.
  • Se estima que el 10% de niños y adolescentes españoles la padecen.
  • Más de la mitad de los pacientes no tienen su enfermedad bien controlada; un 4 por ciento en el caso de asma grave.
  • El desconocimiento y la confusión de los síntomas del asma con otros problemas como catarros, alergias estacionales o ansiedad, y la alternancia de períodos con afectación y otros asintomáticos lleva a un infra diagnóstico, que se sitúa en el 50 por ciento.
Posicionamiento de Fenaer sobre el asma

Fenaer apuesta por la coordinación entre equipos, la formación de especialistas y la calidad del aire para mejorar la calidad de vida de los afectados por asma.

Entre otras acciones, demanda:

  • Coordinación asistencial real a través de equipos multidisciplinares, desde la Atención Primaria a los especialistas.
  • Formación para profesionales sanitarios, pacientes y familiares.
  • Ampliación de la práctica de Enfermería especializada en patologías respiratorias.
  • Enfermera Escolar en los centros escolares públicos.
  • Creación de unidades específicas de Asma Grave.
  • Implementación de programas de Rehabilitación Respiratoria y ejercicio físico para pacientes.
  • Inclusión de los irritantes inespecíficos del ambiente laboral como subsidiarios del asma profesional.
  • Inclusión de las asociaciones de pacientes en todos los foros de debate y decisión que afecten a los pacientes con asma.

 

Aquí puede descargar el posicionamiento completo de Fenaer sobre asma

Decálogo 'Mantén tu asma a bajo control'

Cuando tu asma está controlada significa que:

  • No sufres ni por el día ni por la noche crisis de ahogo, tos u otras molestias por la patología.
  • No te despiertas por la noche a causa del asma.
  • No necesitas usar más de 2 días seguidos su inhalador de rescate.
  • Puedes mantener una actividad física normal incluso cuando se hace ejercicio.
  • Obtienes resultados dentro de su normalidad en su medidor de flujo espiratorio o en su espirometría.
  1. TOMA SIEMPRE LA MEDICACIÓN QUE TU MÉDICO TE PRESCRIBA, EN LA DOSIS, LA FRECUENCIA Y LA DURACIÓN PAUTADAS.

El asma es una enfermedad crónica y es necesario mantener el tratamiento aunque no tengas síntomas. Es un error abandonar la medicación cuando estos no se presentan.

 

  1. ASEGURA TU TÉCNICA INHALATORIA.

A pesar de que los inhaladores son una parte fundamental en el tratamiento de las personas con asma, no todas los utilizan correctamente.

  • Existen diferentes tipos de inhalador y cada uno necesita de una técnica específica que debes conocer.
  • Enjuaga siempre la boca tras usar los inhaladores.

 

  1. TEN UN PLAN DE ACCIÓN PERSONALIZADO ELABORADO POR TU MÉDICO.

El plan de acción te indicará exactamente cómo hacer ajustes en tu medicación. Tenlo siempre a mano y no dudes en usarlo ante síntomas de mal control o exacerbación.

 

  1. CREA TU DIARIO DEL ASMA

Anota en un Diario del asma todos tus síntomas diurnos y nocturnos, la medicación que tomas y cualquier otro aspecto reseñable. El registro de los síntomas puede ayudarte a reconocer cuándo necesitas hacer ajustes en el tratamiento.

Use tu Diario para anotar:

  • Falta de aire o silbidos al exhalar (sibilancias).
  • Registro de mediciones con el medidor de flujo espiratorio.
  • Perturbación del sueño causada por falta de aire, tos o sibilancias.
  • Opresión o dolor en el pecho.
  • Uso de inhaladores de alivio rápido (de rescate): registra cuántas veces los usas y número de inhalaciones que realizas.
  • Afectaciones e interrupciones de tu vida cotidiana en el trabajo, la escuela, el ejercicio u otras actividades diarias.
  • Cambios en el color y cantidad de flema.
  • Cualquier agente que te parezca un desencadenante de brotes de asma: contaminación, alimentos, medicamentos, polen, síntomas de la fiebre del heno, estornudos, dolor de cabeza, congestión y secreción nasal.

 

  1. ACUDE DE FORMA PERIÓDICA AL MÉDICO ESPECIALISTA

Es necesario hacer las revisiones periódicas que te indique tu médico, pues pueden ser claves en el seguimiento y el control del asma y en la prevención de complicaciones de salud.

Lleva tu Diario del Asma a la consulta y comenta con tu médico las anotaciones para que las tenga en cuenta en la elaboración de tu Plan de acción personalizado, si fuera necesario.

Ante cualquier duda con el tratamiento, o para reconocer mejor los síntomas de una posible crisis asmática, solicita siempre el consejo profesional de tu equipo de salud (Atención Primaria o Especializada). Puedes contar también con el apoyo de las asociaciones de pacientes.

 

  1. REALIZA ACTIVIDAD FÍSICA O DEPORTE DE FORMA REGULAR SIGUIENDO MEDIDAS DE PRECAUCIÓN
  • Inicia la actividad física poco a poco con el fin de preparar las vías aéreas para el esfuerzo, e incrementa paulatinamente la intensidad del ejercicio.
  • Presta atención a cualquier síntoma de ahogo o tos durante el ejercicio. Ten a mano su medicación de rescate y tu Plan personalizado.
  • Comenta a las personas con las que haces ejercicio que tienes asma y explícales cómo actuar en caso de crisis.
  • Actividades recomendadas pueden ser las caminatas, ciclismo de ocio o senderismo. Elige teniendo en cuenta tu propia capacidad y estado de salud.

 

  1. PRACTICA REGULARMENTE EJERCICIOS QUE AYUDEN A CONTROLAR LA RESPIRACIÓN Y LA ANSIEDAD ANTE UNA POSIBLE CRISIS ASMÁTICA.

Algunas técnicas, como el método de respiración diafragmática, la respiración yóguica o cualquier práctica similar que contribuya a cambiar el patrón de respiración, podría tener una incidencia positiva para controlar mejor las crisis y la enfermedad en general.

 

  1. PROCURA RESPIRAR AIRE LIBRE DE ALÉRGENOS Y LIMPIO.

El aire que respiras debe de estar libre de sustancias y de posibles agentes alérgenos: polvo, ácaros, hongos de la humedad, pelo de animales o cualquier otro identificado que pueda empeorar tu asma.

Ventila la casa durante 5 minutos en los horarios de menor concentración de alérgenos de polen (no antes de las 11 h y después de las 20 h). No utilices productos de limpieza irritantes y limpia con las ventanas abiertas. Evita espráis y aerosoles. Presta atención también a perfumes y colonias.

Viaja en coche con las ventanas cerradas para evitar la entrada de polen. Si haces deporte al aire libre ten en cuenta las diferentes épocas de polinización. La contaminación ambiental también puede empeorar la sintomatología del asma, por lo que es recomendable que tomes medidas los días con peores índices de contaminación.

 

  1. NO FUMES Y EVITA AMBIENTES CON HUMO

El tabaco es perjudicial para tus pulmones y es uno de los desencadenantes del asma y de otras enfermedades pulmonares, porque incrementa la inflamación bronquial.

 

  1. NO TE AUTOMEDIQUES

Si notas que tu medicación no hace el efecto esperado, o que tienes que usar muy a menudo el inhalador de rescate acude a tu su médico.

La automedicación puede traer consigo efectos secundarios y empeorar el control de tu enfermedad.

 

Aquí puede descargar el decálogo ‘Mantén tu asma bajo control’

Contacta con la asociación más cerca de ti

Coordinadora Nacional de Pacientes con Asma.

AIRE LIBRE. Asociación de Enfermos Asmáticos y Alérgicos “Aire Libre” Granada.

ALERMA / AMALEPOC. Asociación de Alérgicos y Enfermos Respiratorios de Málaga.

ASMAASTURIAS. Asociación de Pacientes con Patología Respiratoria del Principado de Asturias.

ASMABI BIKZAIA. Asociación de Apoyo a Personas afectadas por el Asma de Bizkaia.

ASMAMADRID. Asociación de Asmáticos de Madrid.

A TOT PULMÓ . Asociación de pacientes (familiares y amigos) con enfermedades respiratorias.

SEVILLA RESPIRA. Asociación de asmáticos, alérgicos y enfermos respiratorios de Sevilla.

 

Recursos con información de interés sobre asma

Información de referencia