Epoc

La Epoc

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Epoc) es una de las patologías respiratorias crónicas de mayor prevalencia en España. Se caracteriza por una inflamación en el interior de los bronquios que impide el flujo normal de aire y, en consecuencia, dificulta el vaciado de los pulmones.

El término engloba la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar o la combinación de ambas condiciones. Cada una de ellas tiene diferente forma de comenzar y evolucionar:

  • Bronquitis crónica: inflamación de los bronquios y producción de grandes cantidades de moco. Esto produce un cierre del interior de los bronquios dificultando la expulsión de la mucosidad y la respiración.
  • Enfisema: daño de las paredes de los alveolos del pulmón. En el pulmón hay más de 300 millones de alveolos, similares a pequeños globos elásticos. A consecuencia principalmente del tabaco, estos alveolos se ven dañados y pierden elasticidad, lo que provoca atrapamiento del aire.

Se trata de una enfermedad crónica, progresiva e incapacitante que conlleva un alto coste físico y emocional para el paciente y sus familiares. Al principio, la dificultad para respirar y la fatiga producidas por la Epoc se presenta solo al hacer ejercicio o grandes esfuerzos, pero con el avance de la enfermedad aparece cada vez con actividades menos intensas e incluso estando en reposo.

La Epoc no tiene cura pero puede prevenirse y tratarse. Seguir las recomendaciones de su médico resultará fundamental para controlar su avance y mantenerla bajo control.

Síntomas de la Epoc

Los síntomas o manifestaciones principales de la enfermedad son la fatiga o disneatos y expectoración, aunque dependiendo de la persona su intensidad es variable.

  • La disnea (conocida también como ahogo o falta de aire) es el síntoma principal de la enfermedad. Habitualmente comienza con los esfuerzos como subir escaleras o cuestas y se desarrolla de forma progresiva hasta limitar las actividades de la vida diaria.
  • La tos crónica se caracteriza por ser habitualmente matutina y acompañada de expectoración o mucosidad (sobre todo en los casos de bronquitis crónica).
  • La expectoración (flemas o mucosidad) generalmente están presentes por la mañana y el aumento en cantidad o cambios de coloración son un signo de alarma de una infección respiratoria.

Durante la enfermedad pueden aparecer episodios de empeoramiento o agudizaciones, secundarios a procesos infecciosos,

 

Qué pruebas se utilizan para diagnosticar la Epoc

Ante la aparición de síntomas, su médico elaborará o revisará su historia clínica y realizará una exploración física. Entre otras cuestiones le preguntará por la frecuencia y las situaciones en las que padece los síntomas y por su grado de exposición al humo del tabaco (por ser fumador o fumador pasivo) u otros irritantes respiratorios que puedan estar influyendo en los síntomas, como por ejemplo la contaminación en su entorno laboral.

Si hay sospecha de Epoc su médico le indicará la realización de una espirometría, una prueba fácil y sencilla de realizar que proporciona datos sobre el flujo de aire en sus pulmones y su grado de obstrucción. Conocida por muchos pacientes como la prueba de soplar, la espirometría ayuda también a establecer la gravedad de la enfermedad y sirve para valorar la respuesta a los tratamientos. La espirometría es una prueba clave para el diagnóstico de la Epoc.

Además de la espirometría su médico podría indicarle también:

  • Pruebas de imagen, como la radiografía de tórax o un TC torácico. La radiografía descartará otras afecciones respiratorias y el TC la situación más precisa de sus pulmones.
  • Pruebas para medir la cantidad de oxígeno en sangre, como la pulsioximetría y la gasometría. La pulsioximetría es una prueba mínimamente invasiva pero no sustituye a la gasometría, que mide la presión de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre arterial.
  • Prueba de marcha o de esfuerzopara conocer la distancia que puede Ud. recorrer en 6 minutos, cambios en su saturación de oxígeno con el esfuerzo o el grado de disnea, entre otros.
  • Pruebas de función cardíaca, para descartar que la causa de la disnea esté en su corazón.
  • Analítica de sangre.

 

Causas, desencadenantes y factores de riesgo de la Epoc

La principal causa de Epoc es el consumo de tabaco, que además contribuye a aumentar la gravedad de la enfermedad.

Fumar durante años termina produciendo Epoc a muchas personas y no fumar, o dejar de fumar pronto, es clave para no desarrollar la enfermedad. Entre el 80 y el 90% de las personas con Epoc han sido fumadores.

Existen otras causas que, en menor medida, también pueden producir el desarrollo de la enfermedad:

  • Contaminación laboral: exposición a ciertos gases o emanaciones en el puesto de trabajo.
  • Exposición en cantidades considerables de contaminación ambiental o humo indirecto del cigarrillo (fumadores pasivos).
  • Uso frecuente de cocinas de carbón o leña para cocinar sin ventilación apropiada.
  • Déficit de Alfa-1 Antitripsina, causa de lo que se conoce como Epoc genético. Se estima que un 3% de los casos de Epoc lo son por la deficiencia de Alfa-1

 

Fumar es la principal causa de Epoc. Abandonar el tabaco es el mejor tratamiento posible para la Epoc.
Valoración de la gravedad de la Epoc

Una vez diagnosticada la Epoc, su médico realizará la valoración del grado de gravedad en función de varios criterios, como la limitación al flujo aéreo (FEV1); su historial de exacerbaciones en el último año, con o sin ingreso hospitalario; y su grado de disnea.

La clasificación se realiza mediante un sistema que asigna grado 1, 2 3 o 4, acompañado del acrónimo GOLD, que corresponde a las siglas en inglés de la Iniciativa Global de la Epoc (Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease). Tras el grado, en su informe pueden aparecer otras valoraciones (letras, acrónimos) que su médico utiliza para personalizar al máximo su tratamiento farmacológico.

La Epoc se clasifica para conocer sus riesgos y adaptar mejor los tratamientos.

 

  • Gold 1 – Epoc Leve, que se corresponde con FEV1 menor o igual al 80% de lo previsto (post broncodilatador)
  • Gold 2 – Epoc Moderado, que se corresponde con FEV1 entre el 50 y 79% de lo previsto (post broncodilatador)
  • Gold 3 – Epoc Grave, que se corresponde con FEV1 entre el 30 y el 49% de lo previsto (post broncodilatador)
  • Gold 4 – Muy grave, que se corresponde con FEV1 menor del 30% de lo previsto (post broncodilatador)
Tratamiento de la Epoc

La EPOC es una enfermedad crónica. Aunque no se puede curar sí que tiene tratamiento, cuyos objetivos son:

  • Reducir los síntomas de la enfermedad.
  • Mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  • Mantener la capacidad pulmonar y la resistencia al ejercicio.
  • Reducir el ritmo de progreso de la enfermedad.
  • Reducir el riesgo de agudizaciones.

El principal tratamiento de la Epoc es el cese absoluto del consumo de tabaco. Aunque el daño ya producido es irreversible, dejar de fumar ayuda a frenar el progreso de la enfermedad y a mejorar los síntomas. Los tratamientos farmacológicos no podrán actuar correctamente si continúa fumando.

Además de recomendarle y ayudarle a dejar el tabaco, su médico podrá indicarle también algún tratamiento farmacológico. Los tratamientos serán broncodilatadores y corticoides, que podrían ser solos o en combinación.

Los tratamientos para la Epoc son en forma de inhalador porque con ellos el medicamento llega a los pulmones y actúa directamente sobre los bronquios. Es muy importante aprender a utilizar correctamente los inhaladores ya que de ello depende que los fármacos lleguen correctamente a sus pulmones y en las cantidades debidas. Compruebe regularmente con sus profesionales de la salud que está utilizando correctamente los inhaladores.

El tratamiento es diario y debe administrárselo con regularidad ya que es lo que va a mantener bajo control su Epoc. Pero también es posible que su médico le prescriba algún inhalador de rescate o alivio, para ser utilizados a demanda, en los momentos en los que padezca más síntomas y necesite apoyo farmacológico extra.

Dependiendo de las circunstancias y de su estado de salud, su médico puede también indicarle otros fármacos, como antibióticos o antiinflamatorios. Se trata de medicaciones que se administran siempre bajo control médico.

VACUNACIÓN ANUAL

En las personas que padecen EPOC se recomienda la vacunación de la gripe de forma anual para evitar que contraigan la enfermedad, o reducir su gravedad en caso de contraerla.

Se recomienda además la vacuna contra el neumococo, para prevenir neumonías bacterianas y otras infecciones respiratorias.

Obtenga aquí más información sobre las vacunas que se recomiendan a los pacientes respiratorios.

 

FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

Los ejercicios respiratorios tienen como objetivo disminuir el trabajo respiratorio, mejorar la oxigenación y aumentar la función respiratoria. Se recomienda su realización frecuente, al menos una vez al día.

El ejercicio físico y la rehabilitación mejoran sustancialmente la sintomatología del paciente. Hay ejercicios que ayudan a gestionar y expulsar las secreciones que se acumulan en los pulmones y pueden ser causa de infecciones.

Fenaer ha desarrollado un programa de videos de fisioterapia respiratoria que le muestran cómo realizar distintos ejercicios. Solicite información a su médico, o al profesional sanitario especializado en fisioterapia respiratoria, qué ejercicios realizar y con qué frecuencia, según su condición física.

 

OXIGENOTERAPIA Y OTRAS TERAPIAS RESPIRATORIAS A DOMICILIO 

Cuando la enfermedad avanza, es posible que el aire respirado sea insuficiente para mantener los niveles de oxígeno adecuados en sangre. Si esto ocurre su médico le indicará tratamiento con oxígeno para mejorar sus síntomas, que deberá seguir según las indicaciones que se le proporcione.

En algunos pacientes los pulmones son incapaces de eliminar el gas carbónico producido tras la utilización del oxígeno. Esto obligaría a iniciar tratamiento con ventiladores en el domicilio, que ayudarán a eliminar el gas. Se trata de ventiladores que se sincronizan con la respiración del paciente y ayudan a mantener los niveles de oxígeno. Es un tratamiento de alta eficacia en agudizaciones graves, extendido a otras enfermedades que cursan con insuficiencia respiratoria aguda.

Obtenga aquí más información sobre las Terapias Respiratorias a Domicilio o TRD

Mantener al día los tratamientos indicados es un factor de suma importancia para controlar la progresión de la enfermedad. Compruebe que usa correctamente los inhaladores.

 

 

¿La Epoc tiene cura?

La Epoc es una enfermedad que no tiene cura. Seguir a rajatabla los tratamientos farmacológicos indicados por su médico, poner en marcha medidas de cuidado y prevenir las agudizaciones ayudará a mantener su enfermedad bajo control.

Se trata de una enfermedad que, según sus grados, va involucrando poco a poco a toda la familia y, en especial, al cuidador más cercano. Es importante que los pacientes y familiares conozcan bien la enfermedad y aprendan a convivir con ella.

ACTIVIDAD FÍSICA

La mayoría de los pacientes con Epoc tienden a disminuir la actividad física y a adoptan un estilo de vida sedentario para evitar la fatiga. Sin embargo, la disminución de la actividad física tiene efectos negativos en la calidad de vida y evolución de la enfermedad, produciendo debilidad a nivel muscular, aumentando la fatiga e incrementando el riesgo de exacerbaciones o agudizaciones.

Se recomienda hacer ejercicio físico de forma habitual que incluya caminar o ejercicio en bicicleta estática durante al menos 30 minutos diarios, así como ejercicios de estiramiento o fortalecimiento de las extremidades.

RECOMENDACIONES

  • No fume, ni permanezca en espacios en los que se fume.
  • Mantenga un peso adecuado. El sobrepeso incrementará su fatiga y el bajo peso afectará a su estado general.
  • Beba mucha agua.
  • Realice ejercicio físico regular. Consulte con su médico o fisioterapeuta y elabore un plan de ejercicios adaptado a su estado de salud.
  • Intente evitar el ejercicio físico en el exterior en las horas de mayor contaminación del aire.
  • Mantenga limpio el aire de su hogar. Ventile regularmente y no utilice productos de higiene o limpieza irritantes del sistema respiratorio.
  • Intente dormir las horas necesarias. Si no lo logra háblelo con su médico.
  • Acuda siempre a las revisiones que le paute su médico.
  • Aprenda a reconocer las agudizaciones para intervenir lo antes posible. Pregunte a su médico cuáles son los síntomas que debe tener en cuenta.
  • Siga fielmente el tratamiento farmacológico que le indique su médico.
  • Asegúrese de que está utilizando correctamente los inhaladores. Compruébelo regularmente con sus profesionales de la salud.
  • Lleve siempre consigo su inhalador de rescate.
  • Si su médico le indica el uso de oxígeno utilícelo según lo pautado. No hacerlo puede suponer que sus órganos sufran innecesariamente por falta de oxígeno.
  • Busque ayuda profesional si su enfermedad influye excesivamente en su estado de ánimo.

 

Prevalencia de la Epoc y otros datos

La Epoc es una enfermedad más frecuente de lo que se piensa, que afecta en España a casi el 14% de las personas mayores de 40 años. Sin embargo, es también una enfermedad infradiagnosticada. Se estima que cerca del 75% de las personas que la padecen aun no lo saben.

 

  • La Epoc afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.
  • Cerca de tres millones de personas padecen EPOC en España, donde causa unas 30.000 muertes al año, siendo la cuarta causa de mortalidad en nuestro país.
  • Los resultados preliminares del estudio de prevalencia de la Epoc EPISCAN II indican que las autonomías con mayor incidencia son Cataluña, Extremadura y Galicia. El mismo estudio indica que la incidencia ha ascendido con respecto a 10 años atrás y que se está produciendo un incremento entre las mujeres.
  • Es una enfermedad infradiagnosticada en nuestro país: cerca de un 80 por ciento de los pacientes con EPOC no están diagnosticados.
  • Según algunos estudios, la falta de adherencia a los tratamientos ronda el 50%.
  • Su abordaje supone un gasto anual para el sistema sanitario de entre 750 y 1.000 millones de euros.
  • Solo un mínimo número de pacientes tiene acceso a programas de Rehabilitación Pulmonar, 
Posicionamiento de Fenaer sobre la Epoc

El diagnóstico precoz de la Epoc es uno de los mayores desafíos de la sanidad española. Es la tercera causa de muerte en nuestro país, motivo de consulta común en Atención Primaria y causa frecuente de hospitalización.

Lejos de estabilizarse, los estudios indican que la Epoc sigue progresando en España. A pesar de ello, la Estrategia en EPOC del Sistema Nacional de Salud se ha quedado anclada en enero de 2014 y sus objetivos generales y específicos siguen sin cumplirse.

Por esta razón Fenaer ha participado activamente con la Fundación Ciencias de la Salud en la elaboración del informe La Epoc en España. Reflexion sobre la situación actual y propuesta de soluciones 2021 en el que se urge a implementar un Plan Nacional de Epoc coordinado con las autonomías, acelerando la implementación de soluciones para mejorar la carga de la enfermedad para los pacientes, incrementar su calidad de vida y disminuir la mortalidad y los costes para el sistema sanitario.

La Coordinadora Nacional de Epoc de Fenaer aboga por la creación de protocolos específicos de detección de personas en riesgo y creación de equipos de enfermería especializados en Atención Primaria. El abordaje integral de la Epoc, que incluya programas de Rehabilitación Respiratoria, atención psicológica y formación y educación del paciente, son otras de las demandas de las organizaciones de pacientes con Epoc integradas en Fenaer. Se defiende además la eliminación de visados para tratamientos farmacológicos, la creación de la figura del paciente experto y el establecimiento de mecanismos de colaboración con las asociaciones de pacientes. Seguimiento a distancia de los pacientes -sobre todo de los más graves-  y decisiones  urgentes para mejorar la calidad del aire, son otras de las demandas relativas a los pacientes con Epoc.

 

Descargue aquí el posicionamiento de Fenaer sobre Epoc